Bajo petición popular, hoy explicaremos a grandes rasgos cómo hicimos esta fotografía que os enseñábamos hace unos días.

Nuestra idea era era hacer una foto de una cafetera italiana cayendo de manera que se pudiera ver café listo saliendo por arriba, café en polvo en el embudo y agua en el recipiente de la base. Además, queríamos hacerlo sobre un fondo marrón para reforzar la idea de café y asociarlo a colores cálidos y tostados. También queríamos que la cafetera estuviera a punto de “impactar” contra el suelo y para lograr este efecto necesitábamos una sombra marrón en la base.

Para conseguir todo esto, hicimos una composición de unas 20 fotos, como las que os mostramos aquí:

El primer problema que nos encontramos en el momento de crear imágenes de este tipo es cómo sujetar las diferentes partes en el aire de manera estable. La solución, en este caso, pasó por poner una espiga normal de 16mm en cada pieza y unida con masilla arreglatodo (tipo Patex).

Con un pie Avenger y un magicarm de Manfrotto aguantamos el conjunto de la cafetera (el embudo central lo aguantamos con más masilla) y disparamos alguna foto de prueba para ver si funcionaba. Además, a medida que hacíamos las fotos, cubrimos las partes visibles de los brazos con más cartulina marrón para facilitar el proceso de unión.

El esquema de luces usado es simple: en la parte posterior derecha y muy picada hay una softbox de 60x60cm como luz principal; al otro lado y totalmente recta, a la altura de la cafetera, otra softbox de 60×60 pero de la cuál actuaban unos 20cm ya que el resto estaba tapado por el fondo. En la parte frontal, varios reflectores blancos para evitar puntos y reflejos en la superficie.

A partir de aquí acabamos de definir las posiciones e hicimos la foto base para todo el proceso. También hicimos una foto sin ningún elemento para conseguir el fondo (esto después nos serviría para limpiar trozos sin problema). Una vez hecha la foto base, empezamos con el café en polvo. Sacamos la parte superior de la cafetera y fuimos lanzando café hacía fuera. Una vez listo, pasamos a la parte del agua. Con la misma idea, fuimos lanzando agua hacía fuera del recipiente buscando formas y volúmenes atractivos. Una vez hecho hicimos un primer montaje en sucio de prueba para ver si la cosa iba por buen camino y si hacía falta disparar alguna toma más para rellenar algún punto. Esto es un momento clave del proceso, ya que hasta que no ves la imagen con un poco de forma no sabes del cierto si necesitarás alguna toma más para completar el montaje.

Una vez lista la parte inferior, pasamos a la superior y simplemente la rellenamos con café y otra vez hicimos pruebas. Algunas las hicimos con la tapa abierta para tener más luz y otras, para dar más naturalidad, con la tapa medio cerrada.

En postproducción básicamente fuimos uniendo fotos con máscaras de capa, paciencia y tableta. Una vez unida toda la foto, quedó algo así.

Y, una vez aquí, sólo quedó la limpieza y varias capas de ajuste para acabar de pulir colores, brillos y contraste!

Aquí tenéis el resultado. ¿Qué os parece?