Hoy traemos algunas ideas que para nosotros son básicas para tratar el estilismo en fotografía gastronómica. Especialmente queremos hablar sobre cómo elegir los elementos de estilismo (también llamados props) que acompañarán el alimento o plato que queremos fotografiar. Aquí os dejamos algunas ideas que para nosotros son imprescindibles al elegir los elementos de estilismo para nuestras fotos:

1. Conoce aquello que quieres fotografiar

El protagonista indiscutible de nuestras fotografías es la comida. Partiendo de este principio, la escena que creemos tiene que girar a su alrededor y explicar sus características más destacadas. Los elementos de estilismo tienen que ayudarnos a dar sentido al alimento que fotografiamos y, para hacerlo de la mejor manera posible, será imprescindible conocer (aunque sólo sea superficialmente) los modos de preparación, los condimentos con los que combina, las tradiciones que se relacionan con él, etc. Tenemos que tener presente todo esto para construir una escena que tenga sentido y, evidentemente, para no cometer ninguna pifia.

2. Encuentra su entorno

Los props no sólo nos sirven para reforzar las cualidades más interesantes de un alimento, sino que también explican su contexto. A la hora de elegir los elementos que deben acompañar la comida en una fotografía debemos pensar dónde queremos ubicar este alimento, en qué momento del día, en qué fase del proceso de elaboración… Después de responder todas estas preguntas podemos empezar a pensar en los elementos de estilismo que nos ayudarán a crear la escena que hemos imaginado. No hace falta recorrer a relaciones evidentes, como por ejemplo poner una herramienta del campo encima de la mesa para explicar que estamos trabajando con productos ecológicos o locales; una manera más sutil de explicarlo sería, por ejemplo, usando elementos de colores arenosos o imperfectos (una madera gastada, un plato que no es completamente redondo, etc.).

3. Busca tu propio estilo

Nosotros somos los primeros que nos pasamos horas en Pinterest buscando la inspiración divina (aquítenéis la prueba), pero también sabemos que intentar absorber el estilo de tal blogger o tal otra food stylist que tanto nos gusta no servirá de mucho y que en el intento seguramente nos encontraremos con un resultado muy lejano al esperado. La meta es encontrar un estilo con el que nos sintamos cómodos y dejar que evolucione a medida que vamos haciendo fotografías.

Nuestro consejo es que empecéis a construir el estilismo por los básicos. Buscad un plato, un vaso que encaje con vuestro alimento. Una vez estéis satisfechos con este elemento, mirad por el visor e identificad aquello que creéis que falta para completar la imagen. Paso a paso iréis encontrando el equilibrio de la escena. Evidentemente este no es el único procedimiento para dar forma al estilismo que acompañará nuestro alimento, pero sí que es un buen principio.

Lo dejamos aquí por hoy. Esperamos que estos consejos os sean útiles y volvemos muy pronto con una pequeña lista de los elementos de estilismo más imprescindibles para empezar el mundo de la fotografía gastronómica.

¡Hasta pronto!